La Municipalidad de Santiago entregó las cifras preliminares tras cuatro jornadas de celebración. El reporte destaca el ingreso gratuito de 6.500 adultos mayores y niños, el quiebre de stock en las ventas de los locatarios, un inédito procesamiento de 74.000 envases y un exitoso despliegue en materia de seguridad al interior del recinto.
Con más de 130 mil asistentes y fonderos que agotaron la totalidad de su mercadería finalizó La Gran Fonda de Chile en el Parque O’Higgins. El balance preliminar de las cuatro jornadas de celebración evidenció un positivo escenario de reactivación para el comercio y consolidó el objetivo del municipio de ofrecer un evento de carácter especialmente familiar, apoyado por un inédito modelo de reciclaje y un fuerte control preventivo de seguridad.
El reporte de accesos detalló la entrega de gratuidad para más de 6.500 adultos mayores y niños, junto a cortesías destinadas a los vecinos de Santiago. La directora de Desarrollo Comunitario (Dideco), Eleonora Espinoza, destacó que gracias a la asistencia de más de 130 mil personas, «los fonderos tuvieron muchas ventas, tanto así que hoy en el remate ya no tenían mercadería». La autoridad precisó que la mayor concentración de público ocurrió durante el show del grupo Zúmbale Primo, con 44.000 espectadores, cumpliendo con el objetivo de la gestión del alcalde Mario Desbordes de priorizar «que estas fiestas puedan ser familiares».
En términos operativos, el evento marcó un hito en sustentabilidad al registrar un aumento del 50% en la recuperación de materiales en comparación al año 2025. La subdirectora de Medio Ambiente, Isabel Aguilera, explicó que se logró valorizar seis toneladas de residuos y procesar más de 74.000 envases in situ gracias a una coordinación con recicladores de base. «Los vecinos pudieron ver el procesamiento y entender la economía circular, mientras acompañamos a los fonderos en la educación de la normativa ambiental», detalló. Estas toneladas van a aumentar con el proceso de desmontaje, lo que contribuirá al cumplimiento de la meta de este año de 30 toneladas.
Para garantizar el correcto funcionamiento del recinto, los equipos municipales desplegaron controles permanentes enfocados en el expendio de alcohol y normativas ambientales. Al respecto, la directora de Fiscalización, Bernardita Lorenzini, indicó que el trabajo en terreno respondió a la solicitud de la alcaldía de asegurar fondas seguras y ordenadas. «Tuvimos éxito garantizando un consumo seguro y, de manera inédita, hicimos fiscalizaciones sobre políticas medioambientales, resguardando el muy buen ambiente que se ha vivido», argumentó.
Finalmente, el trabajo conjunto con la 69ª Comisaría Temporal de Carabineros permitió positivos resultados en materia de orden público al interior del recinto. El mayor Cristian Gutiérrez calificó la jornada dominical de cierre como «completamente normal», y sobre los incidentes aislados ocurridos durante la madrugada anterior, aclaró que se trató de «una alteración al orden público ya fuera del parque, cuando estaba cerrado, donde personal tuvo que dispersar con agua lluvia». En sus estimaciones generales, el oficial recalcó que la festividad se desarrolló de forma «totalmente tranquila durante todos estos días”.