La celebración realizada en el Club de la Unión relevó el vínculo histórico de la comuna con el origen del vino chileno y el potencial del enoturismo urbano para atraer visitantes y dinamizar la actividad turística y gastronómica.
La celebración del Día Nacional del Vino reunió este 4 de septiembre a autoridades, representantes de la industria vitivinícola, productores y actores del mundo gastronómico y turístico en el Club de la Unión, emplazado en la comuna de Santiago.
La jornada permitió relevar la importancia histórica, económica y cultural del vino chileno, así como las nuevas oportunidades que ofrece el enoturismo.
El alcalde de Santiago, Mario Desbordes, destacó el vínculo histórico de la comuna con la tradición vitivinícola del país. “El vino chileno nace en la comuna de Santiago. Los grandes vinos, estas cepas europeas, llegaron a nuestra comuna, al Parque Quinta Normal, en la década de 1850”, señaló.
“Por lo tanto, Santiago no solo tiene una historia vitivinícola como comuna, sino que tiene los pergaminos para ser la capital, en términos reales, del vino a nivel nacional”, agregó el alcalde.
Desbordes también destacó el potencial turístico de esta tradición. “El turismo está creciendo mucho y el vino es muy importante en ese contexto. Estamos en el Valle del Maipo, lo que nos llena de orgullo, y para mí este tema es clave en este empujón que estamos dando al turismo en la comuna de Santiago”, afirmó.
Durante la ceremonia, el ministro de Agricultura, Jaime Campos, recordó el origen de la fecha. “No es una mera coincidencia que esto se celebre un día 4 de septiembre, puesto que es el día en que por primera vez la palabra vino aparece en los registros de la historia nacional”, señaló.
El ministro explicó que se trata de la fecha de una carta enviada por Pedro de Valdivia al rey de España, solicitando plantas para establecer cultivos en La Serena, Santiago y Concepción. Un antecedente que conecta directamente la historia del vino con los primeros años de la comuna de Santiago.
Por su parte, la subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Paula Estévez, destacó que el vino representa cerca del 10% del empleo del sector agrícola, con alrededor de 60 mil puestos de trabajo. Además, Chile es actualmente el cuarto exportador mundial de vino y en 2025 los envíos de vino embotellado alcanzaron los US$1.327 millones, llegando a 140 mercados.
La autoridad resaltó también que el vino moviliza una amplia cadena de servicios vinculados a la agricultura, logística, gastronomía y turismo. En esa misma línea, el estudio “Perfil de visitantes a las vendimias” 2025 señala que un 62,2% de los asistentes había participado en este tipo de experiencias en más de una oportunidad.
Con más de cuatro siglos de historia, el vino chileno continúa proyectándose como parte de la identidad del país. Para Santiago, esta tradición representa además una oportunidad para fortalecer el enoturismo urbano, conectar su patrimonio con la gastronomía y ofrecer nuevas experiencias a los visitantes nacionales y extranjeros.
En esta línea, la Municipalidad de Santiago, junto a TUCHS, presentó la Guía de Enoturismo Urbano “Centro Histórico de Santiago, cuna del vino chileno”. La publicación reúne 23 restaurantes, bares y hoteles de la comuna que ofrecen cartas de vinos, maridajes, catas y otras experiencias vinculadas al vino.
La guía también rescata hitos fundamentales de la historia vitivinícola nacional. En 1554 se registró la primera viña de Chile, propiedad de Diego García de Cáceres, en lo que hoy es Barrio Brasil. Un año después, en los faldeos del Cerro Santa Lucía, se registró el primer vino elaborado en el país, producido por Rodrigo de Araya.