08/10/2026

Morocho se queda en Santiago y se convierte en embajador municipal de la adopción responsable


Tras sobrevivir al río Mapocho y salir ileso de la emergencia, el canino tendrá un espacio protegido para vivir, alimentación, atención veterinaria y cuidado permanente. Su nueva función busca visibilizar la adopción de animales abandonados y promover la tenencia responsable en la comuna.

La Municipalidad de Santiago adoptó oficialmente a Morocho, el perrito que permaneció atrapado durante varias horas en el río Mapocho y cuyo rescate movilizó a Bomberos, Carabineros, equipos de Seguridad Municipal, Higiene Ambiental y profesionales veterinarios. Tras recuperarse en la Veterinaria Municipal del Parque O’Higgins, ahora tendrá una nueva vida como parte del equipo municipal y como rostro de las campañas de adopción y tenencia responsable.

La decisión responde también a una experiencia que el municipio ya ha tenido con animales rescatados. Uno de los casos más recordados es el de Rocky, un perro bóxer que fue rescatado por inspectores municipales y Bomberos tras un incendio en 2011. Luego de ser abandonado por su dueño, llegó hasta la Dirección de Seguridad Vecinal, donde fue adoptado por sus funcionarios y se convirtió en un integrante más del equipo. Tras años de servicio, sus cenizas permanecen en las dependencias municipales de Erasmo Escala.

“Morocho va a estar acompañando a la gente del Parque O’Higgins, que está justo al lado donde está la veterinaria. Así que tiene un lugar cómodo para vivir, con harto cariño de mucha gente”, explicó el alcalde Mario Desbordes.

El jefe comunal agregó que Morocho tendrá además una función especial: “Queremos también que Morocho puede ser rostro de campaña de adopción. Yo acabo de adoptar hace un mes atrás una perrita abandonada, una perrita galgo, en mi casa, y es una experiencia muy bonita”.

La condición de Morocho también fue considerada al definir su nuevo hogar. Se trata de un perro comunitario que ha vivido su vida en espacios abiertos y que, por sus características y trayectoria, no necesariamente tendría como mejor alternativa permanecer encerrado en una casa o departamento. Por ello, contará con espacios municipales amplios, seguros y adecuados, además de personas que estarán permanentemente a su alrededor y atención veterinaria.

“Morocho será nuestro embajador municipal, porque necesitamos una voz, una imagen, para que todos los perritos de nuestra comuna y gatitos estén representados por él”, señaló la subdirectora de Higiene Ambiental, Mariela Fincheira. Agregó que estará “muy bien resguardado en un lugar seguro, con muchas personas a su alrededor, 24/7 cuidándolo, con una alimentación adecuada, con refugio adecuado y con el cariño y atención veterinaria constante”.

Medidas de protección animal

La Municipalidad de Santiago mantiene su compromiso con la adopción de perros y gatos abandonados o en situación de calle. Actualmente, animales provenientes de operativos municipales esperan un hogar y durante octubre habrá una nueva jornada de adopción responsable.

El municipio busca que la historia de Morocho visibilice a otros animales que esperan una familia. “Morocho va a ser probablemente el perro símbolo de todas estas campañas, es un perro famoso y la idea es que su fama ayude también a otros perritos”, sostuvo Desbordes.

El alcalde destacó el aumento de presupuesto para esterilizaciones, vacunas triple felina y óctuples. Ante una eventual disminución de fondos de la Ley Cholito, afirmó: “nosotros nos vamos a hacer cargo de eso” y “aquí no se disminuye un peso” destinado a los animales. Además, aumentaron los caniles en plazas y parques y mejoraron espacios para su desplazamiento.

Otros casos

La adopción de Morocho por la Municipalidad de Santiago se suma a una experiencia que cuenta con antecedentes en distintas instituciones del país. En Chile, destacan casos como Rocky, perro rescatado tras un incendio que fue adoptado por funcionarios municipales y se integró a las patrullas de Seguridad Vecinal de Santiago; El 38, adoptado por la Primera Compañía de Bomberos de Nancagua; y perros incorporados a equipos de Seguridad Ciudadana de Las Condes y Providencia. También existen experiencias de municipios que han intervenido para rescatar animales abandonados y facilitar su adopción responsable.

A nivel internacional, distintas instituciones públicas han incorporado animales rescatados como mascotas o integrantes simbólicos de sus equipos. En España, la Policía Local de Las Palmas de Gran Canaria adoptó una perra abandonada y la incorporó a su unidad canina; mientras en México existen casos de perros adoptados por equipos municipales de limpieza y dependencias públicas. En Estados Unidos, algunos perros han ejercido simbólicamente como alcaldes de pequeñas localidades, mientras otros animales rescatados han formado parte de instituciones como la Casa Blanca. En Reino Unido, perros y gatos han acompañado oficialmente a autoridades y organismos públicos, y en Chile también existen antecedentes de perros rescatados acogidos por el Congreso.