La Dirección de Salud de Santiago, siguiendo los lineamientos de la administración del alcalde Mario Desbordes, impulsa acciones para prevenir agresiones y proteger a funcionarios y usuarios. La estrategia considera dispositivos de alerta, guardias, mejoras en los espacios de atención y protocolos de respuesta ante situaciones de violencia.
Proteger a quienes trabajan en la atención primaria y garantizar espacios seguros para los pacientes es el objetivo de las medidas que se están fortaleciendo en el cesfam Padre Orellana. A través de la Dirección de Salud, la administración del alcalde Mario Desbordes ha impulsado acciones de prevención y protección que fueron revisadas en una nueva Mesa de Seguridad Local, instancia que permitió evaluar los avances de 2026, identificar los principales focos de riesgo y definir prioridades para el próximo año.
Durante el encuentro, encabezado por la directora del establecimiento, Claudia Ortega, se analizaron 32 registros de agresiones recibidos durante 2026: 31 de carácter verbal y uno de tipo sexual. La mayor concentración de incidentes se identificó en Admisión, Atención de Usuarios y OIRS, seguidas de Farmacia. Esta información permite focalizar las medidas preventivas en los sectores donde se requiere mayor atención.
Entre las acciones implementadas destacan la instalación de botones de pánico, la incorporación de guardias de seguridad y la habilitación de barreras acrílicas en los espacios de atención. También se han realizado mejoras en las condiciones de desplazamiento de los equipos que efectúan visitas domiciliarias, junto con el desarrollo de Cesfam en Línea y el fortalecimiento de los procedimientos institucionales frente a situaciones de riesgo.
La directora Claudia Ortega destacó que las estrategias desarrolladas han contribuido a disminuir los reportes de agresiones, especialmente los de carácter verbal, que representan la mayor parte de los casos. En esa línea, relevó el trabajo de educación comunitaria, difusión de protocolos y promoción del buen trato, tanto hacia los funcionarios como en la atención que reciben los pacientes.
La prevención también considera una respuesta coordinada cuando se producen episodios de violencia. Por ello, durante la Mesa de Seguridad Local se revisó el Protocolo Clave Morada, que establece procedimientos para actuar de manera organizada y oportuna ante estas situaciones. Su aplicación contempla el trabajo técnico de Prevención de Riesgos, la notificación de incidentes y la coordinación con Carabineros, Seguridad Municipal y el Servicio de Salud Metropolitano Central, según corresponda.
La reunión contó con representantes del Consejo de Desarrollo Local (CDL), la Dirección de Seguridad Municipal, gestores territoriales, encargadas de estaciones médicas y profesionales del cesfam, reforzando la coordinación entre los equipos de salud, las autoridades y la comunidad.
Próximas mejoras
Para 2027, las prioridades estarán puestas en profundizar la educación sobre el respeto a los funcionarios, mejorar la información disponible sobre las prestaciones de salud y fortalecer una atención cálida, oportuna y de calidad. También se buscará potenciar la participación del Consejo de Desarrollo Local y las organizaciones territoriales para recoger inquietudes y anticipar conflictos.
El trabajo apunta a que los centros de atención primaria sean espacios donde funcionarios puedan desempeñar sus labores con mayor protección y los vecinos reciban atención en condiciones de seguridad y respeto.