20 participantes del programa de sustentabilidad fueron reconocidas tras un proceso formativo que combinó gastronomía, economía circular y emprendimiento, impulsando el desarrollo personal y la reducción del desperdicio alimentario en la comuna.
Veinte mujeres mayores fueron certificadas tras completar el programa Minga Senior, en una ceremonia encabezada por el alcalde de Santiago, Mario Desbordes, que reconoció su participación en un proceso formativo centrado en la gastronomía, la economía circular y el aprovechamiento de alimentos, abriendo nuevas oportunidades de desarrollo personal y emprendimiento.
En el Salón de Honor del Palacio Consistorial, el jefe comunal destacó el valor de este tipo de iniciativas, subrayando que “no hay esfuerzo pequeño cuando se trata de enfrentar los desafíos medioambientales. Programas como Minga Senior aportan de manera concreta a la economía circular, reducen el desperdicio de alimentos y, al mismo tiempo, abren nuevas oportunidades para las participantes, fortaleciendo su autonomía y su desarrollo personal”. Asimismo, valoró el rol educativo del programa, indicando que estas experiencias contribuyen a generar conciencia sobre la importancia del concepto de “basura cero” y el uso responsable de los recursos.
La ceremonia contó con la presencia de los concejales Juan Mena Echeverría, Dafne Concha Ferrando, Vicente Martínez Álvarez y Claudia Ramírez Martínez, además de la subdirectora de Medio Ambiente, Isabel Margarita Aguilera, quien participó activamente en la implementación del programa. También asistieron representantes de organizaciones colaboradoras, entre ellas Fundación Gastronomía Social, Fundación Basura, Fundación Grandes, FAO Chile y dirigentes de ferias libres de la comuna.
Minga Senior, desarrollado por Fundación Gastronomía Social junto a la Subdirección de Medio Ambiente y con la colaboración de Fundación Basura, tuvo como objetivo formar a mujeres mayores en el ámbito gastronómico, promoviendo emprendimientos basados en el modelo de “cero descarte”. En un mes de trabajo intensivo, las participantes completaron ocho sesiones formativas que incluyeron recolección de alimentos en ferias libres, elaboración de productos y formación en emprendimiento.
En este proceso, la recuperación de alimentos —principalmente frutas y verduras provenientes de ferias libres— permitió a las participantes elaborar productos como mermeladas, compotas, salsas, encurtidos y conservas, dando valor a insumos que anteriormente eran descartados y transformándolos en alternativas de consumo y potenciales emprendimientos.
Durante su intervención, Constanza Astorga, líder de programas de seguridad alimentaria de Fundación Gastronomía Social, destacó que “este programa no solo entrega herramientas técnicas, sino que construye comunidad, fortalece vínculos y abre nuevas posibilidades para un envejecimiento activo, donde las mujeres puedan proyectarse y seguir desarrollándose”.
Por su parte, Beatriz Urrutia, directora ejecutiva de Fundación Grandes, señaló que “iniciativas como Minga Senior permiten avanzar hacia un envejecimiento más digno y activo, donde las mujeres puedan empoderarse, compartir su experiencia y mejorar su calidad de vida, impactando también a sus familias y comunidades”.
En la misma línea, Tamara Ortega, directora ejecutiva de Fundación Basura, relevó el cambio de paradigma impulsado por el programa, afirmando que “lo que antes se consideraba desecho hoy se transforma en una oportunidad: en emprendimiento, en conciencia ambiental y en una herramienta concreta para enfrentar desafíos sociales y climáticos”.
El programa permitió recuperar cerca de una tonelada de residuos orgánicos desde la Feria Pedro Lagos, destinando alimentos tanto a consumo solidario como a la elaboración de conservas y compostaje, contribuyendo a la reducción del desperdicio alimentario y al fortalecimiento del tejido social entre las participantes.
La ceremonia concluyó con la entrega de certificados a las 20 mingueras, quienes culminaron este proceso formativo que, además de sus resultados técnicos, abre nuevas oportunidades de desarrollo, incluyendo la proyección de algunas participantes hacia el Hub Gastronómico de Santiago, impulsado por la Dirección de Desarrollo Económico Local.