Expertos analizaron los desafíos comunes que enfrentan las grandes urbes en materia de seguridad, convivencia y control territorial. El encuentro permitió intercambiar experiencias sobre recuperación de espacios públicos, uso de tecnología, coordinación institucional y prevención del delito, además de conocer en terreno la intervención desarrollada por Santiago en el barrio Meiggs.
Representantes de 16 ciudades de Iberoamérica concluyeron en Santiago el XXIV Comité Sectorial de Seguridad y Policía de la Unión de Ciudades Capitales Iberoamericanas (UCCI), encuentro que durante dos jornadas reunió a autoridades y equipos técnicos de Brasilia, Bogotá, Buenos Aires, Montevideo, Lima, La Paz, San José, San Juan, Panamá, Santo Domingo, Santiago, San Salvador, Tegucigalpa, Guatemala, Lisboa y Quito, para intercambiar experiencias, compartir buenas prácticas y construir respuestas comunes frente a los desafíos de seguridad que enfrentan las grandes ciudades.
Al cierre del encuentro, el alcalde de Santiago, Mario Desbordes, presidente de dicha comisión, señaló: “Este comité confirmó que las ciudades iberoamericanas enfrentamos desafíos de seguridad muy similares: alta demanda ciudadana, recursos limitados y fenómenos delictuales cada vez más complejos. Lo más valioso de estas jornadas fue el intercambio de experiencias y soluciones concretas entre quienes están en la primera línea de la gestión local, porque la cooperación entre ciudades nos permite aprender unos de otros y fortalecer nuestras capacidades para responder mejor a nuestros vecinos”.
Por su parte, la directora general de la UCCI, Luciana Binaghi Getar, afirmó: “Durante estos dos días, las ciudades participantes compartieron herramientas, estrategias y buenas prácticas para abordar uno de los principales desafíos de nuestra región: la seguridad. Este encuentro demostró el valor de la cooperación iberoamericana y del trabajo conjunto entre gobiernos locales para construir ciudades más seguras, fortaleciendo redes que permiten aprender de experiencias exitosas y avanzar en soluciones comunes”.
La agenda comenzó con la conferencia magistral “Ciudades en disputa: crimen organizado y control territorial en América Latina”, a cargo de la especialista en seguridad e inteligencia estratégica Isamar Quiroga, quien advirtió que el crimen organizado ha evolucionado desde una amenaza a la seguridad pública hacia un actor capaz de disputar la gobernanza de los territorios urbanos. La experta destacó la necesidad de fortalecer la inteligencia territorial, la coordinación entre instituciones y la protección de la institucionalidad local para recuperar el control del espacio público frente a estructuras criminales cada vez más complejas.
Uno de los hitos del comité fue la visita técnica al barrio Meiggs, donde las delegaciones conocieron en terreno la intervención impulsada por la Municipalidad de Santiago para recuperar espacios ocupados por el comercio ilegal y redes asociadas al crimen organizado. Durante el recorrido se expusieron los resultados de los operativos desarrollados junto a diversas instituciones del Estado, que permitió recuperar 13 cuadras y más de 180 mil metros cuadrados de espacio público, retirar miles de puestos ilegales, intervenir bodegas, decomisar mercancías y reducir los delitos en la zona en torno al 77%, además de favorecer la formalización de actividades comerciales.
Puntos en común
Las exposiciones de las ciudades participantes coincidieron en un diagnóstico común: el crecimiento del comercio informal, la ocupación indebida del espacio público, las incivilidades, la situación de calle, la presión del crimen organizado y la creciente sensación de inseguridad se han convertido en desafíos compartidos por las capitales iberoamericanas. A ello se suman restricciones presupuestarias, déficit de personal policial, limitaciones legales para los equipos municipales y una demanda ciudadana cada vez mayor por respuestas rápidas y efectivas.
Frente a ese escenario, las ciudades compartieron experiencias innovadoras basadas en el uso de tecnología y gestión territorial, incluyendo mapas de calor para focalizar intervenciones, centros integrados de monitoreo, sistemas de televigilancia inteligente, drones automatizados, cámaras corporales, plataformas de interoperabilidad de datos, patrullajes de proximidad, gestores de convivencia, consejos comunitarios de seguridad y programas de activación cultural, deportiva y comunitaria para revitalizar barrios y fortalecer la presencia ciudadana en los espacios públicos.
Entre las principales conclusiones del comité destacó la necesidad de fortalecer modelos de seguridad comunitaria y de proximidad, mejorar la coordinación entre municipios, policías y fiscalías, consolidar sistemas de gestión basados en evidencia y tecnología, y avanzar en estrategias integrales de recuperación del espacio público que combinen fiscalización, intervención social, participación ciudadana y colaboración público-privada.
Las ciudades participantes acordaron continuar fortaleciendo la cooperación técnica y el intercambio permanente de conocimientos y buenas prácticas a través de la UCCI, con el objetivo de desarrollar respuestas más eficaces frente a los desafíos de la seguridad urbana, la convivencia ciudadana y la prevención de la violencia en las capitales iberoamericanas.