La iniciativa fue coordinada con la Subdirección de Medio Ambiente, unidad que entregó insumos y herramientas para el retiro de residuos en los sectores de mayor afluencia de este espacio patrimonial.
Un grupo de vecinos de Santiago, estudiantes de turismo y personas dedicadas a la recreación histórica se organizaron para realizar una jornada de limpieza en el Cerro Santa Lucía.
La actividad, que tuvo como objetivo retirar desechos y promover el resguardo del entorno, fue coordinada en terreno junto a la subdirectora de Medio Ambiente, Isabel Margarita Aguilera, y el vecino del sector Álvaro Casanova. Para el desarrollo del operativo, la repartición municipal proporcionó a los participantes bolsas de reciclaje, guantes de cabritilla, pinzas recolectoras y mascarillas.
Al respecto, Álvaro Casanova señaló que la idea surgió tras observar las condiciones de mantención del recinto: “un lugar con tanta historia, belleza y ubicación privilegiada debiera ser la joya de la corona del turismo santiaguino”.
“Es importante aportar nuestro grano de arena para conseguir este cometido y nuestra primera acción fue ofrecer este voluntariado de limpieza para varios de los puntos más concurridos por los visitantes donde lamentablemente algunos visitantes acumulan una cantidad importante de basura y stickers”, detalló Casanova. Además, agregó que “ojalá esta iniciativa pudiese replicarse en otros sitios de interés histórico y turístico que lamentablemente con el comportamiento de las personas que lo visitan se deterioran y en muchos casos podrían mejorarse con el trabajo de voluntarios”.
Por su parte, el vecino del sector Luis Salinas, quien participa activamente en iniciativas comunitarias y de compostaje, declaró que «el comportamiento de algunas personas siga siendo de la prehistoria ensuciando su propio entorno».
Fabiola Zepeda, otra de las asistentes a la jornada, destacó la relevancia de preservar el Cerro Santa Lucía. “El rescatar el cerro es lo más importante es un pulmón verde que esta dentro de la ciudad y no todos los países lo tiene, no todas las ciudades pueden tener un pulmón verde tan importante como el que tenemos nosotros”, afirmó.
En esa línea, Zepeda hizo un llamado a la comunidad, recordando «el legado que nos dejó Benjamín Vicuña Mackenna, cuando fue Intendente de Santiago, de embellecer nuestra ciudad y por lo tanto nos corresponde tener la conciencia de mantenerlo limpio y hacer todo lo posible por su restauración, además de dar una buena imagen a los extranjeros que visitan el Cerro Santa Lucía”.
Durante el transcurso de las labores, el guía de turismo Manuel Cabezas coincidió en que “siempre se necesitan más personas que se sumen” a las tareas de conservación. El profesional sostuvo que “las personas que botan botellas, papeles, bolsas, en cualquier parte y no en sus basureros son los propios santiaguinos porque el extranjero es muy cuidadoso del entorno y guardan incluso la basura en sus bolsillos”.
Desde la Subdirección de Medio Ambiente, Isabel Margarita Aguilera valoró la articulación con la ciudadanía y sostuvo que “estas acciones ayudan a mitigar en parte el deterioro causado por el uso inadecuado de los espacios públicos”.
“Agradecemos, felicitamos y valoramos estas instancias. El trabajo voluntario puede contribuir significativamente a la conservación y mejora de los espacios no sólo del Cerro Santa Lucía, sino que de otros lugares de la comuna frente al deterioro provocado por conductas irresponsables de algunos visitantes”, concluyó la subdirectora.
Al finalizar la actividad, la Subdirección de Medio Ambiente hizo entrega de compost y semillas a cada uno de los voluntarios, con el fin de promover la creación de huertas domiciliarias entre los participantes.