Mesa de Seguridad reunió a Fiscalía Centro Norte, Carabineros, Salud y equipos municipales para coordinar protocolos, reforzar la persecución penal y levantar una guía comunal de buenas prácticas ante una problemática que afecta principalmente a mujeres, niños y niñas.
La violencia intrafamiliar está instalada como una de las principales urgencias de seguridad y convivencia en Santiago. Así lo constató la Mesa de Trabajo VIF realizada este miércoles 27 de mayo en el Salón de Honor de la Municipalidad de Santiago, instancia que reunió a Fiscalía Regional Centro Norte, las cuatro comisarías de la comuna, la 48ª Comisaría de la Familia, equipos de Salud, la Oficina Local de la Niñez, Defensoría de Víctimas, Centros de la Mujer y diversas unidades municipales para coordinar respuestas más rápidas, integradas y eficaces frente a este tipo de delitos.
El director de Seguridad Municipal, Arturo Urrutia, advirtió que la violencia intrafamiliar “supera a cualquier otra cifra de delitos” y recalcó que se trata de una problemática muchas veces invisibilizada por ocurrir “intramuros”. “En Santiago el año pasado tomamos conocimiento de cerca de 2.600 casos. Afecta principalmente a mujeres, pero también a niños, adultos mayores y familias completas. No basta con perseguir estos delitos, tenemos que prevenirlos, acercar la ayuda a las víctimas y coordinar a todas las instituciones para evitar que estos casos terminen en tragedias mayores”, señaló.
Durante la jornada, el fiscal regional Centro Norte, Francisco Jacir, presentó un diagnóstico comunal que reveló que entre diciembre de 2024 y abril de 2026 ingresaron 10.814 casos de violencia intrafamiliar asociados a Santiago, equivalentes al 6% del total de causas de la comuna. Del total de víctimas, el 71% corresponde a mujeres y el 29% a hombres, revelando una brecha de género, mientras que un 32% son personas extranjeras, principalmente de nacionalidad venezolana y peruana. Además, el 13% de las víctimas son niños, niñas y adolescentes expuestos a entornos de violencia. Los delitos más frecuentes corresponden a lesiones, maltrato habitual y amenazas.
Jacir reconoció además que cerca de la mitad de las causas terminan archivadas provisionalmente debido, entre otros factores, a la retractación o desistimiento de las víctimas, fenómeno asociado al miedo, dependencia económica, normalización de la violencia y falta de redes de apoyo. Frente a ello, anunció un fortalecimiento de la Fiscalía de Género y Violencia Intrafamiliar mediante la incorporación de nuevos fiscales y funcionarios, además de un plan intensivo de acompañamiento para evitar el abandono de denuncias y mejorar la adherencia de las víctimas al proceso penal.
“El rol del municipio es irremplazable. Gracias al trabajo coordinado con la Municipalidad de Santiago hemos podido reaccionar a tiempo ante casos de alto riesgo, solicitar medidas cautelares más severas e incluso gestionar órdenes de detención. La comunicación permanente con Seguridad Municipal y la Defensoría de Víctimas nos ha permitido detectar situaciones críticas, proteger a las víctimas y actuar antes de que la violencia escale”, afirmó el fiscal regional Francisco Jacir.
La coordinadora de la Defensoría de Víctimas del municipio, Mónica Martínez, explicó que el principal objetivo de estas mesas es “unificar criterios desde el ingreso de la denuncia hasta el proceso judicial”, acortando brechas institucionales y evitando la revictimización. Entre las medidas acordadas se encuentra la elaboración de un directorio de enlaces directos entre instituciones, la definición de referentes disponibles para emergencias y el fortalecimiento de la coordinación entre seguridad, salud, policías y fiscalía para agilizar la gestión de casos.
Durante el trabajo técnico, las distintas mesas identificaron nudos críticos y consensuaron buenas prácticas para la toma y derivación de denuncias, incluyendo el levantamiento temprano de antecedentes, la denuncia obligatoria por parte de funcionarios públicos, la protección de niños y niñas expuestos a violencia y la necesidad de avanzar hacia formularios y protocolos comunes entre instituciones. Como cierre de la jornada, la Dirección de Seguridad informó que elaborará una guía comunal de buenas prácticas basada en los acuerdos y diagnósticos levantados en estas mesas de trabajo.