Con una inversión superior a los $158 millones, el proyecto recuperó la pasarela de Plaza Poniente y su entorno mediante una ruta segura iluminada, arte urbano participativo y acciones de activación comunitaria. La intervención incorporó 75 nuevas luminarias LED, además de un mural de cielo que aporta identidad y un componente innovador de sostenibilidad.
Un importante avance en la recuperación urbana y social del barrio San Borja se concretó con la ejecución de la Obra de Confianza “Habilitación Ruta Segura” y la intervención artística participativa “Mural de Cielo”, iniciativas impulsadas por el Programa Quiero Mi Barrio San Borja, que buscan mejorar la seguridad, revitalizar los espacios públicos y fortalecer el tejido comunitario del sector.
“Para la gestión del alcalde Mario Desbordes, la recuperación de los espacios públicos y el mejoramiento de la seguridad son una prioridad. Por eso estamos impulsando proyectos que no solo transforman físicamente los barrios, sino que también fortalecen la vida comunitaria y permiten que vecinos y vecinas vuelvan a apropiarse de sus espacios”, señaló Alejandro Plaza, director de la Secretaría Comunal de Planificación de Santiago.
Las acciones responden a una de las principales problemáticas identificadas por las vecinas y vecinos durante el diagnóstico participativo desarrollado en la primera fase del programa: la percepción de inseguridad asociada a la falta de iluminación y al deterioro de la pasarela de Plaza Poniente, un punto estratégico de conexión para quienes viven y transitan por el barrio.
Para enfrentar esta situación, se ejecutó un proyecto de mejoramiento que contempló la instalación de 75 nuevas luminarias LED, distribuidas entre luminarias peatonales, tipo pagoda y viales, además de la normalización de empalmes eléctricos. La intervención conecta la pasarela de Plaza Poniente con Plaza El Pedregal, Plaza Sub-Poniente y Plaza Sub-Oriente, generando una ruta más segura y accesible para la comunidad.
Luz, arte y sostenibilidad que conectan y activan al barrio
Junto con la instalación de las nuevas luminarias, la iniciativa incorporó la creación del “Mural de Cielo”, una obra desarrollada mediante un proceso participativo que convocó a vecinas y vecinos del barrio. Inspirado en la identidad de la Remodelación San Borja, el mural transforma un espacio históricamente percibido como inseguro en un lugar de encuentro, pertenencia y orgullo barrial.
La intervención artística también une innovación y sostenibilidad. La pintura utilizada en el Mural de Cielo posee tecnología Photio, un aditivo nanotecnológico que, al entrar en contacto con la luz, transforma las superficies intervenidas en purificadores de aire, contribuyendo a la reducción de gases contaminantes.
De esta manera, el mural no solo aporta a la recuperación estética y a la identidad del Barrio San Borja, sino que suma un beneficio ambiental concreto, medible y trazable, incorporando tecnología para contribuir a mejorar la calidad del entorno. Esta innovación complementa la recuperación urbana y social del sector con una nueva dimensión de sostenibilidad, convirtiendo el arte público en parte activa de la transformación del espacio.
El proyecto contó con una inversión superior a los 158 millones de pesos, destinados tanto a la ejecución de la Obra de Confianza como al desarrollo del Plan de Confianza, que incluye el mural y las actividades de activación territorial.
Gracias a este trabajo conjunto entre el municipio, la comunidad y el Programa Quiero Mi Barrio, San Borja avanza en la construcción de entornos más seguros, inclusivos y con mayor identidad, demostrando cómo la participación vecinal puede convertirse en una herramienta fundamental para la transformación de los barrios.